José Antonio Caravaca (Guante Blanco)

«Distorsión»: el impulso que necesitaba el estudio del fenómeno ovni

Xus JC (01/09/2019 21:30)

Me encontraba en uno de esos corrillos maravillosos que surgen en los descansos de cualquier tipo de evento relacionado con el misterio cuando dije: «Cada vez estoy más cerca de creer que los fantasmas, los ovnis, la chica de la curva y todos los fenómenos habidos y por haber son la misma cosa: una distorsión de la realidad, una situación especial provocada por factores que desconocemos donde lo imposible se materializa convirtiéndose en real (o al menos pareciéndolo)». En ese momento hablábamos del fenómeno ovni y en ese momento expresaba, una vez más, que la hipótesis extraterrestre dejó de convencerme hace mucho. Tan sólo unos días después llegaba a mis manos el último libro publicado por el investigador gaditano José Antonio Caravaca: «Distorsión». Os resumo el resto.

Tengo que decir que, cuando abrí por primera vez las páginas de Distorsión, la teoría que da nombre al libro no era desconocida para mí. Sigo el trabajo de José Antonio Caravaca desde hace mucho tiempo y, cómo no, su particular explicación respecto a la naturaleza de los encuentros cercanos con ovnis; una explicación que, sea dicho de paso, me despertó «simpatía» desde el primer momento. Un libro escrito por J. A. Caravaca titulado Distorsión, obviamente, hablaba sobre su famosísima teoría de la distorsión. Por ello, mis expectativas respecto a su última obra descartaban cualquier tipo de sorpresa. Me equivocaba. Es cierto que Caravaca cuenta «lo de siempre» y defiende «lo de siempre»; pero lo nuevo, la sorpresa, es el libro en sí mismo.

La expresión de mi mujer cuando vio y abrió por primera vez el libro define cuál es la primera sensación que produce Distorsión: «¿Estás seguro de que vas a leerte esto?». Pregunta retórica no exenta de sarcasmo (no había dudas respecto a si me lo iba a leer o no) frente a un libro de algo más de seiscientas páginas, con una letra que no destaca por grande (aunque de buen tamaño para la lectura) y un interlineado poco generoso. Para quien no haya adquirido el libro antes de tenerlo en sus manos puede ser un detalle disuasorio, pero, como se podrá comprobar a lo largo de este artículo, pienso que el «esfuerzo» merece la pena. La portada, como es habitual en Guante Blanco, es llamativa, sugerente y muy representativa respecto a lo que hay en el interior.

La evolución del fenómeno ovni

Aunque en la actualidad muchas personas siguen considerando a civilizaciones procedentes de planetas y galaxias lejanos las causantes del variopinto fenómeno ovni, esta teoría ha ido perdiendo adeptos progresivamente; sobre todo entre los investigadores (por algo será). Es un hecho que el fenómeno ovni (o, mejor dicho, su estudio) ha sufrido una progresiva transformación desde sus orígenes hasta nuestros días. Caravaca expone con argumentos, de forma eficaz y a golpe de casuística, por qué otras explicaciones han ido ganando terreno a esa hipótesis extraterrestre que, desde la explosión inicial hasta hoy, se tambalea cada vez más sin otro destino aparente que el KO definitivo. Distorsión es un alegato feroz e implacable contra la vieja teoría de que nos visitan habitantes de otros planetas.

Casos y citas

Si en algo son generosos Caravaca y su libro es en exponer un altísimo número de casos de encuentros cercanos con humanoides y una nada despreciable cantidad de citas de diferentes autores que han abordado el enigma ovni (Jacques Vallée, Carl Gustav Jung, J. J. Benítez, John Keel, Stanton T. Friedman, Salvador Freixedo…). Recorriendo Distorsión, el lector, además de leer a su autor y conocer su teoría, puede acercarse al pensamiento de esos otros investigadores y con ello a los diferentes puntos de vista y reflexiones que han ido conformando la historia de la ufología.

Respecto a la exposición de casos, es cierto que, en algún momento del libro, el lector puede llegar a sentir cierta saturación (casos, casos y más casos...). Es evidente que con cada experiencia Caravaca pretende demostrar la validez de su teoría, algo que, en mi modesta opinión, no logra al cien por cien (completo y matizo esto más adelante); pero puede, y no deja de ser cuestión de gustos, que al libro le «sobre» parte del texto. No obstante, finalizada la lectura, uno no lamenta haber leído ninguna de sus páginas.

Bigfoots, hadas, apariciones marianas...

¿Qué pintan en un libro sobre ovnis el bigfoot o las hadas? Pues precisamente que Distorsión no es un libro sobre ovnis, sino sobre la teoría de la distorsión, y, en ésta, englobar dentro del fenómeno experiencias que tradicionalmente han tenido «su propio espacio» es esencial. El lector se verá menos sorprendido por la inclusión de las apariciones marianas, ya que éstas llevan mucho tiempo siendo vinculadas al fenómeno ovni; sin embargo, el punto de vista de Caravaca es muy distinto al tradicional. En mi opinión es la parte más entretenida y clarificadora del libro.

La teoría de la distorsión

Paradójica y muy inteligentemente, Caravaca habla muy poco de la teoría de la distorsión en sí misma. Se «limita» a sumergir al lector, a lo largo de quinientas páginas, en las premisas que sustentan a la teoría para, llegado el momento, vomitarla sin piedad dejando poco espacio para el reproche; dicho de otro modo, la explicación final justifica el trayecto recorrido. A pesar de ello, y por las razones que expondré a continuación, la teoría de la distorsión parece más el principio que la conclusión de algo.

La trayectoria del autor, treinta años investigando el fenómeno ovni, no constituye una garantía para las conclusiones alcanzadas, pero, obviamente, es un aval nada despreciable. No obstante, otros investigadores (también con muchos años de trabajo a sus espaldas) han llegado a conclusiones distintas; unas más cercanas, otras más alejadas. Como ya he comentado, las razones por las que Caravaca defiende con notable vehemencia su teoría, expuestas de forma generosa a lo largo del libro, a mí no me convencen al cien por cien. Pero no hago responsable de ello a nadie más que a ese fenómeno «empeñado» en ser tan escurridizo como absurdo. En mi opinión, el disparo de Caravaca no acierta en el centro de la diana, pero apunta en muy buena dirección.

Distorsión, con la teoría que en él se defiende, pone de manifiesto que queda muchísimo por investigar en relación al fenómeno ovni y, más en concreto, respecto al encuentro cercano con humanoides y otras extrañas criaturas. La virtud de esta peculiar teoría (muy compleja, por cierto) reside en eliminar las barreras en forma de creencia preestablecida que han impedido avanzar durante muchos años. No es poco, precisamente. Planteamientos como el que expone el investigador gaditano sirven para reactivar y reavivar el estudio de un fenómeno que, de otro modo, se había convertido en el camino hacia ninguna parte.

Me resisto a concluir sin alertar acerca del riesgo de que, como ha sucedido en el pasado (y por desgracia volverá a suceder), algunos sucumban a la tentación de elevar la teoría de la distorsión a la categoría de creencia y convertirla en esa explicación definitiva que tanto llevábamos esperando. Sería un error imperdonable que, paradójicamente, iría en contra de la propia naturaleza de la teoría. Para mí es el impulso que necesitaba el estudio del fenómeno ovni en particular, y de la casuística de lo «imposible» en general, para seguir avanzando en el intento de descifrar qué es la realidad o, lo que es lo mismo, quiénes somos.